Nuestro actual gobierno (que siempre fue el mismo, sólo cambió de colores) privilegia la inversión extranjera y la presencia de los grandes capitales en detrimento de los capitalistas locales, las medianas, pequeñas y micro empresas que son quienes producen más del 60% de los empleos en el país.
La política partidista insiste, a través de los medios de información, en la importancia de la aprobación de las reformas estructurales “que el país necesita”. No obstante, independientemente de en qué consisten, la pregunta es si en verdad el país requiere de dichas reformas o, mejor, lo único que necesita es que se cumplan las leyes que existen actualmente.
¿Quién obliga a nuestras autoridades a cumplir nuestras demandas?, El caso reciente del ingenuo poeta Javier Sicilia, denunciando que el presidente “no tiene palabra”, es uno de tantos expedientes que demuestran la vulnerabilidad de la sociedad civil frente a su enemigo histórico. No es posible la negociación cuando hay tal desigualdad entre las partes.
Para reducir esa desigualdad, hay que atacar la fuente de poder de nuestros enemigos: el capital. ¿Con quién quiere quedar bien el gobierno al aprobar las reformas “que el país necesita”?, ¿con quién ha de quedar bien al imponer a Enrique Peña Nieto en la silla presidencial?, ¿quiénes son los que de verdad se benefician? Por lo pronto, si Televisa es quien orquestó la imposición de Peña, el enemigo inmediato a vencer es la poderosa televisora.
Derrotar a las televisoras, ¿cómo?, ¿con un plantón, un cerco, un bloqueo, un “occupy” al estilo Washington? Si los movimientos anti Peña han temido la represión, el uso de la fuerza a nivel nacional, ¿de verdad confían en una acción que puede ser interpretada por los cuerpos policiacos como un atentado contra la seguridad pública?
Propuesta escasamente trazada
Boicot Nacional a Televisa, Sky, Cablevisión, TV Azteca y sus anunciantes.
Objetivos:
A corto (muy corto) plazo:
-Evitar que EPN tome protesta como presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
A mediano plazo:
-Formación de un “Cuarto poder” o Congreso ciudadano. Representantes de organizaciones civiles tendrán el poder de congregar comisiones especiales de ciudadanos con la finalidad de que no haya una sola iniciativa de ley, una sola reforma estructural aprobada por el Congreso y el Ejecutivo que no pase por los ojos y las manos de verdaderos representantes populares. La necesidad de incluir a la mayor cantidad de organizaciones civiles está relacionada al enfoque especializado que ciertos problemas implican. Por ejemplo, reformas en materia agraria pueden ser analizadas por académicos, pero éstos deben estar al tanto de las necesidades reales de campesinos y agricultores. La intención de este Congreso Ciudadano implica un primer acercamiento a la democracia participativa, una forma de reducir el poder de la figura presidencial y de regular las acciones del Legislativo.
A largo (muy largo) plazo:
-El cambio histórico que México necesita. Abolición del modelo neolibelar, que ha mostrado ser deficiente por la creación de distintas crisis económicas y por ampliar la brecha de desigualdad entre ricos y pobres, además de estal ligado al creciente deterioro ambiental que ha producido cambios catastróficos en el planeta.
Trazos del procedimiento
-Elaboración de una “Lista negra”: por medio de una investigación en la que se precise su contribución a la situación desfavorable del país, se enlistarán las empresas que se busca boicotear.
-Elaboración de una “Lista blanca”: se debe plantear una opción de consumo para remplazar los productos que se desea boicotear y facilitar la participación ciudadana en el movimiento. Muy posiblemente, habrá que pactar con los pequeños y micro empresarios nacionales.
-Redacción: redactar claramente los resultados de la investigación de los pasos anteriores para su futura difusión. Es necesario señalar por qué se invita a boicotear a estas empresas y cuáles son las demandas que obligaremos a las mismas a cumplir con el boicot.
-Difusión de la información de los pasos anteriores: al igual que el Plan Nacional en Defensa de la Democracia que presenta López Obrador, el plan de Yo soy 132 tiene como táctica de acción el brigadeo informativo. En ambos planes falta agregar el brigadeo casa por casa, sin presionar a la sociedad civil.
La información que se lleve a la ciudadanía debe ir acompañada de un plan de acción ya que, si no, la concientización no pasará de un breve momento de culpa.
Anatomía del Boicort
- El boicot ofrece la reducción de presos políticos a cero. Ni el cuerpo de granaderos ni el ejército pueden obligarnos a prender la tele, ni a escoger las compras en el supermercado.
-El boicot también permite disminuir el poder del enemigo histórico al ejercer presión sobre organizmos que tienen influencia en el gobierno, como el CCE. La idea es obligar al gobierno a escuchar y a obedecer a través de “golpes” a los señores de la macroeconomía.
-El boicot tomará mucho tiempo, en el mejor de los casos, más de los meses que se tienen de frente al 1 de diciembre. No importa, Enrique Peña Nieto no es, ni remotamente, el problema principal, ni el enemigo más fuerte a vencer.
- El boicot debe aplicarse progresivamente puesto que el ciudadano promedio tendrá que hacer sacrificios que verá grandes: dejar la televisión será un sacrificio impresionante. Le siguen dejar de comprar productos a los que se está acostumbrado. Por eso, es necesaria la elaboración de un plan progresivo, de un cronograma de lucha en el que se plasmen los avances de la concientización y el abandono de costumbres de consumo paulatino. En este último punto, son importantes las alternativas de consumo.
-El boicot debe comenzar en las ciudades (Cd. de México, Guadalajara, Monterrey, Guanajuato, etc.). No se trata de exclusión, sino todo lo contrario: la mayor fuerza política anti Peña se ha congregado gracias a las redes sociales. Fuera de las ciudades con acceso a internet, la discusión sobre la democracia es algo desconocido. Por estrategia, fortalecer un movimiento antisistémico de tal magnitud debe implicar un menor traslado geográfico. Una vez sumada la mayor cantidad de población citadina al boicot, podremos desplazarnos con cierta facilidad a zonas de mayor marginación.
Adevertencia a manera de conclusión
¿Con esto se logrará evitar la imposición de EPN en la presidencia? Es casi seguro que no. No podremos evitar la imposición de Peña Nieto como presidente, pero la idea no es impedirlo, sino buscar el cambio histórico. Peña Nieto es un eslabón más en la larga cadena de corrupción, antidemocracia y abuso, por lo que da lo mismo enfrentarse a él o a cualquiera que ocupe la silla presidencial y que venga de la cúpula de los partidos políticos.
Desde luego, este plan tiene muchos huecos; es más la semilla de un plan, que tiene como propósito ordenar los esfuerzos de una sociedad civil dispuesta, motivada por la coyuntura electoral, pero que fácilmente pueden perderse en el desorden y en el mar de sobreinformación e ignorancia que nos acecha.
¡A salir del subdesarrollo!
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